Un preludio vibrante: Marruecos y Senegal acercan la CAN 2025 a la gran final
17 enero 2026
Acceso, horarios y ceremonias
La comisión que organiza la CAN 2025 anunció que la entrada de los aficionados al estadio Prince Moulay Abdellah, en Rabat, comenzará mañana domingo a partir de las 15:00, con la finalidad de facilitar el acceso de los espectadores y evitar aglomeraciones en las entradas del recinto.
Un comunicado publicado por la Comisión, a través del sitio web de la Federación Real Marroquí de Fútbol, detalla que estas medidas buscan garantizar un acceso ordenado y una experiencia fluida para quienes acudan a la final entre Marruecos y Senegal.
Asimismo, el comunicado señala que las ceremonias de clausura darán inicio a las 18:30, y que el saque inicial de la final está previsto para las 20:00, hora local de Marruecos (19:00 GMT).
La organización recuerda a los seguidores la necesidad de llegar temprano, mantener el espíritu deportivo, respetar las instrucciones de los organizadores y cumplir con las normas dentro del perímetro del estadio para garantizar la seguridad de todos y que el espectáculo transcurra sin contratiempos, dejando claro que la pasión no debe convertirse en un atasco de coches.
Objetivo de estas medidas es asegurar que la final sea un gran espectáculo en el marco de Casablanca. Y si alguien llega tarde, que no se preocupe; el balón siempre encuentra una grieta para entrar... o al menos eso dicen los comentaristas.
Seguridad y conducta
La organización recuerda a los aficionados que deben acudir con suficiente antelación, portando entradas y respetando las indicaciones para un entorno seguro y ordenado.
Se insiste en llegar temprano, mantener el espíritu deportivo y cumplir con todas las normas del recinto para que la final se desarrolle sin incidentes y con una experiencia agradable para todos.
Si Marruecos marca en el último minuto, la ola de cánticos podría hacer temblar las farolas de Rabat.
Y si Senegal anota, los comentaristas podrían necesitar subtítulos en la retransmisión para no perderse ni un latido.