Una transferencia que se convirtió en pesadilla: 1,5 millones de dólares para el Zamalek
26 diciembre 2025
Una inversión prometedora se convirtió en una pérdida inesperada
Detalles de la pérdida
Una fuente cercana al Zamalek reveló una sorpresa sobre el monto total de las pérdidas financieras asociadas a la salida del marroquí Abdel Hamid Maali, lo que provocó un intenso debate dentro del club.
Se indicó que el total vinculado al expediente Maali asciende a 1,5 millones de dólares, una cifra que pesa sobre las arcas del club ante las difíciles condiciones económicas actuales.
Las pérdidas se deben a importes adeudados al Ittihad Tanger y al contrato del jugador con el Zamalek, que no se completó en su totalidad.
Desglose y consecuencias
El club habría estado obligado a abonar 500.000 dólares al Ittihad Tanger, equivalente a la parte restante de la operación, pero no se pagó en su totalidad, complicando la situación contractual del jugador.
El contrato de Maali con el Zamalek era de cinco años y tenía un valor total cercano a 1 millón de dólares, dinero que correspondía a sus remuneraciones durante ese periodo y que se perdió tras la rescisión sin beneficio deportivo.
Regulación y futuro
La salida de Maali en estas condiciones representa un golpe duro para el presupuesto del Zamalek, especialmente ante deudas acumuladas; la directiva debe regularizar todos los expedientes pendientes para evitar posibles sanciones de FIFA.
Estas evoluciones sitúan a la administración bajo fuertes críticas de aficionados y medios, ya que ceder a un talento joven de ese calibre generó no solo una pérdida deportiva sino también un peso económico que podría haberse dirigido a otras áreas del equipo.
Además, el Ittihad Tanger anunció oficialmente el regreso de Abdel Hamid Maali, de 19 años, para reforzar sus filas a partir del periodo de fichajes invernal, en un traspaso libre tras su salida del Zamalek.
Cabe recordar que Maali se unió al Zamalek procedente de Ittihad Tanger en el verano pasado, pero dejó de recibir sus remuneraciones en las últimas semanas, lo que llevó a la rescisión unilateral del contrato, conforme a las normas vigentes.
Y para cerrar con humor: si el dinero hablara, diría: “¡Yo también quería un final feliz!”.
Otra punchline: en el fútbol, el presupuesto quiere un delantero que meta goles y también que no te cobre impuestos.