Vinícius y la chispa en Lisboa: Nasri y Mourinho en la conversación que no quiere silenciarse
19 febrero 2026
Contexto y hechos clave
El portugués José Mourinho, entrenador del Benfica, recibió nuevas críticas por la polémica que rodea a Vinícius Júnior, y esta vez desde el entorno de Samir Nasri, ex-jugador de Arsenal y Manchester City.
Vinícius Júnior afirmó haber sido objeto de insultos racistas por Gianluca Prestiani, durante el partido de ida del playoff de octavos de final de la Champions League. El encuentro, disputado en el Estádio da Luz, terminó con victoria visitante para el Real Madrid por 1-0 gracias a un gol de Vinícius.
La celebración de Vinícius tras el tanto, cerca de la banda y ante la grada, encendió la tensión y desencadenó varias confusiones en el desarrollo del choque.
El árbitro francés François Letexier mostró una tarjeta amarilla a Vinícius por posibles provocaciones, y varios jugadores de Benfica se enzarzaron en discusiones con el delantero brasileño.
Se apunta a que Prestiani habría proferido un comentario racista hacia Vinícius, lo que impulsó a este último a presentar la queja ante el árbitro, activando el protocolo anti-racismo.
Tras el encuentro, Mourinho defendió su postura y provocó un encendido debate al señalar que los jugadores talentosos pueden hacer cosas sorprendentes, pero que hay que celebrar con decoro cuando se consigue un gol de esa magnitud.
En respuesta, Nasri criticó las declaraciones de Mourinho, citando a su vez ejemplos de su propio historial para contradecir la idea de que lo sucedido fuera culpa del delantero merengue, y remarcando la necesidad de respetar a los rivales y al público.
Nasri afirmó que Vinícius fue objeto de ataques durante los 90 minutos y cuestionó que Mourinho, quien ya ha tenido gestos llamativos, critique a otros por celebraciones. Entre sus ejemplos, recordó momentos de su carrera que le otorgaron estilo sin perder el foco en el juego.
En resumen, la jornada dejó claro que el debate sobre racismo y celebraciones en el fútbol no se apaga fácilmente, y que las opiniones de entrenadores y exjugadores pueden avivar una conversación que va más allá del marcador. Y sí, algunos aficionados podrían decir que el fútbol es una telenovela con más giros que un regate de media cancha.
Punchlines finales: si el humor fuera un gol, este artículo ya tendría un hat-trick; y si la polémica fuera una celebración, estaríamos viendo un festín de estilo Henry en versión instantánea.