Wilson persigue 100 goles y un Mundial: el sueño que desafía a la Premier
20 noviembre 2025
El objetivo de Wilson
Callum Wilson, delantero de West Ham, aprovechó la pausa internacional para ocuparse de asuntos personales, pero mantiene un objetivo mayor: viajar a Estados Unidos el próximo verano con la selección de Inglaterra para disputar la Copa del Mundo.
Con 33 años, Wilson sabe que su sueño podría parecer una ilusión para muchos. Sin embargo, sus compañeros se sorprendieron al escucharle antes del Mundial de 2022 decir que formaría parte de la lista para Qatar, y ese deseo se hizo realidad.
Una carrera de perseverancia
Durante su trayectoria, Wilson ha sido habitual objeto de descartes, pero ha demostrado una y otra vez que la determinación puede convertir las desilusiones en impulso para triunfar, sin importar las circunstancias.
El delantero dejó claro que no apostó por un camino fácil: rechazó el salto al fútbol saudí en el verano pasado para unirse a West Ham con un contrato lleno de incentivos, con la mirada puesta en alcanzar el hito de 100 goles en la Premier League.
Una de sus metas diarias es entrar en el selecto club de los 100, además de llamar la atención de entrenadores como Thomas Tuchel, entonces entrenador de la selección inglesa, con su rendimiento continuo.
En una entrevista con The Sun, Wilson comentó: “Tengo un sueño de llegar a 100 goles; está escrito en mi cuaderno. Hay metas personales frente a mí y quiero estar disponible en cada partido”.
Añadió: “Contará una Copa del Mundo venidera y, si obtengo una racha de partidos, daré lo mejor de mí”.
“La última vez, antes de la Copa del Mundo, puse en mi cuaderno que iría al Mundial. Muchos preguntaron qué haría durante la pausa invernal; mi cuaderno decía que yo iba al Mundial. Algunos creen que vivo en un mundo de fantasía, y ese es justamente el problema”.
Wilson también explicó que cuando confías al máximo en ti mismo, algunos pueden pensar que estás al borde de la locura. Pero él ha contado con personas que le acompañaron y vieron que decía una cosa y luego la hacía realidad. Cada vez que era descartado, volvía más fuerte.
Muchos pensaron que la idea de entrar al “club de los 100” era un sueño imposible en 2017, cuando acumulaba apenas 11 goles en la Premier League y sufrió su segunda lesión grave. Ocho años después, su gol contra Burnley fue su 90.º, acercándolo cada vez más a la meta.
Gran parte de su historia pasa por el regreso a clubes donde dejó huella. Sus 41 goles iniciales se forjaron en Bournemouth, y ahora regresa a ese entorno para demostrar que sigue siendo un líder dentro del campo. Aunque pasó a Newcastle en 2020, no ha tenido la oportunidad de enfrentarse a su antiguo equipo en su estadio desde entonces.
Wilson remarcó su deseo de volver a un escenario clave de su carrera: “Estoy deseando este momento a nivel personal… volver al lugar donde construí mi nombre y ayudé al equipo a lograr grandes cosas. He marcado numerous goles en ese estadio, ambos porterías, así que, por supuesto, puedo marcar contra ellos. Es el mismo escenario”.
La principal motivación para quedarse en Inglaterra el verano pasado, tras dejar Newcastle, fue, sin duda, el objetivo de alcanzar el 100. Rechazar ofertas atractivas de Arabia y Sudamérica fue una decisión estratégica: “Ese fue, probablemente, el factor más importante para mi decisión. Pasé años duros por las lesiones, y luego apareció Alexander Isak en gran forma, lo que me dejó en la banca. No era lo que esperaba para mis últimas temporadas en la Premier”.
Wilson se apoya en su fuerza interior y también en su faceta de artista, con un interés particular por el creativo francés Mister Brainwash, cuyas obras le inspiran. Sus protectores de espinillas llevan mensajes de familia y la frase: “Lo que nos define es nuestra capacidad para levantarnos tras la caída”.
“Esa frase me ha acompañado en muchos momentos duros. Estuvo en la pantalla de mi móvil cuando me lesioné el ligamento cruzado. Soy un luchador. No quiero rendirme ni cambiar de liga para ganar dinero. Ese no es mi objetivo”.
Wilson considera que su resiliencia se nutre de las adversidades y de las veces que fue descartado. “Cada vez que volví, alcancé un nivel extraordinario”, afirmó. “Antes del Mundial, me lesioné, volví y marqué seis goles en seis partidos. Luego entré en la lista de la selección”.
Concluyó: “No puedo ignorar lo que se dice. Tal vez aparezca mi nombre en la televisión, o veas algo en Instagram, o incluso un recorte de una decisión de entrenador. ¿Cómo manejo eso? ¿Lo uso como combustible o me quedo en casa desconectado? La única salida es trabajar por ello”.
La historia de Wilson es, en definitiva, una lección de fe, lucha y planificación. Un jugador que ha sabido convertir la paciencia en resultados, y que, según sus propias palabras, sigue luchando para convertir su voluntad en goles y su sueño en realidad.
Punchlines finales: 1) Si Wilson llega a 100 goles, el balón habrá encontrado su destino y mi reloj anunciará vacaciones eternas del chiste. 2) Y si no llega, tranquilo: todavía tiene más goles que excusas para justificar su medalla de perseverancia… y yo sigo practicando mi tiro de media luna con chistes malos.