Xabi Alonso se va y el Real Madrid busca una nueva era sin su arquitecto
13 enero 2026
Contexto reciente
El presidente del Real Madrid veía en Xabi Alonso al hombre ideal para una nueva era.
Fabrizio Romano, conocido experto en mercado de fichajes, reveló las emociones de Florentino Pérez tras el anuncio sorpresivo de la salida de Xabi Alonso como entrenador del primer equipo, describiendo el día como 'triste dentro del Real Madrid'.
Según Romano, la dirigencia consideraba a Alonso como el candidato perfecto para iniciar una nueva etapa y el proyecto previsto con el técnico buscaba imprimir una renovación técnica distinta.
Añadió que la salida de Alonso fue una sorpresa para Pérez y la dirección, y que la frustración dominaba las oficinas, convencidos de que Alonso podría reconstruir la identidad del equipo y darle un nuevo impulso.
Estas declaraciones se dan en un contexto de cambios acelerados tras la derrota ante Barcelona 3-2 en la final de la Supercopa de España en Arabia Saudita, tras la cual se dio por terminada la relación con Alonso.
Aunque el comunicado oficial sostuvo que Alonso seguía siendo una leyenda del club, periódicos como AS señalaron que el propio entrenador pidió irse tras la final, sorprendiendo a la dirección.
Después surgieron informaciones sobre tensiones internas, con el programa El Chiringuito mencionando indisciplina entre algunos jugadores durante la era de Alonso, lo que complicó la situación en el vestuario.
Rápidamente, el Real Madrid anunció a Álvaro Arbeloa como nuevo entrenador, buscando estabilidad y una disciplina renovada.
Perspectivas y humor para el vestuario
La historia continúa mientras se define el rumbo del club con Arbeloa al mando.
En este tipo de episodios, el humor puede ser un comodín: una broma adecuada puede aliviar tensiones y generar un ambiente más manejable.
Si Alonso era el plan, tal vez la solución sea un entrenador que escuche tanto como negocie, para que la identidad del equipo vuelva a brillar.
Punchlines finales: En el vestuario, cuando la táctica falla, la risa es a veces la mejor asistencia. Y si la directiva quiere claridad, que traigan un diccionario y un megáfono para que todos entiendan que 'disciplina' no es un rumor urbano.