Xavi acusa a la cúpula y revela quién manda en Barcelona: el fantasma del poder oculto
8 marzo 2026
La leyenda blaugrana y exjugador y entrenador del Barcelona, Xavi Hernández, lanza fuertes acusaciones contra sectores del club que, según él, controlan decisiones y distorsionan su imagen ante jugadores y aficionados a través de campañas mediáticas organizadas.
En su entrevista exclusiva con el diario español La Vanguardia, Xavi describe su forma de dirigir al equipo: "Tengo una buena relación con ellos... felicito a todos los jugadores que trabajaron con nosotros... éramos una familia en vestuario, y fui siempre directo con ellos".
Negó sentirse frustrado por no entrenarlos de nuevo, y afirmó sentirse orgulloso de las operaciones planeadas con Cruyff y Alemany, señalando que "su legado real" es promover talentos como Lamine Yamal, Fermín López, Kobarci y Balde, considerando a Yamal como el mejor del mundo en la actualidad.
Reconocimiento de errores
Sobre la autocrítica, Xavi admite: "Claro que cometimos errores. Hicimos mucha autocrítica, yo, el cuerpo técnico. Si lo resumo, diría que mi nivel de exigencia al club fue descendiendo con el tiempo".
Quien toma las decisiones
Sobre la identidad del auténtico decisor en el club, Xavi dice: "Me despidieron sin decirme la verdad, influenciado por una persona que parece más que el presidente, Alejandro Echevarría. En realidad, quien decidió mi salida fue Alejandro, que dirige el club en la práctica".
Agrega que su desilusión fue grande por la amistad con Laporta, ya que finalmente le traicionó, pese a convencerlo de quedarse con palabras emotivas en su casa.
Relata el desglose de la reunión posterior: "Teníamos una reunión de planificación con el equipo y los nuevos preparadores; acordamos su llegada. Fue entonces cuando Alejandro gritó y dijo que la preparación física era un desastre... aunque hay datos que muestran que desde 2003 ningún Barça ha corrido más que el nuestro".
"No se trata de una venganza, sino de justicia. Quiero que los aficionados sepan que las cosas dentro del club no funcionan bien... no volveré jamás a Barcelona; terminé mi etapa como jugador y como entrenador".
Concluye: "Me siento más aliviado... salí del club porque me enfrenté a Alejandro Echevarría".
Campañas mediáticas
Y denuncia que la dirección lanzó campañas en su contra: "Hicieron una campaña mediática contra mí, y lo peor es que Alejandro habló con jugadores como Roberto, Araújo, Pedri y Rafinha, diciéndoles que quería venderlos... me duele porque no era cierto. Solo hablábamos de vender a un jugador por el fair play financiero; prefería no mencionar su nombre por respeto".
Sobre por qué habló ahora, afirma que no es por venganza, sino por justicia... quiere que los aficionados sepan que las cosas dentro del club no funcionan bien. No volveré nunca a Barcelona; he terminado mi ciclo."
Y añade: "La verdad es que no se trata de enemistad, sino de claridad. A veces la honestidad pica más que un defensa bien plantado". Punchline final: cuando el que decide no quiere decidir, el discurso del día se parece a un cruce entre un entrenador de biblioteca y un director de orquesta sin batuta.
Además: el relato de la ruptura se completa con el sentimiento de que la directiva utilizó excusas sobre la forma de dirigir para justificar cambios en el liderazgo, dejando claro que el verdadero legado es el desarrollo de talentos y una visión de pie firme en el césped.
Otro remate: si el Barça quiere ver hacia dónde va, que mire a la cantera; si quiere saber quién manda, que mire a la lista de preparadores físicos, porque ahí está el mapa del tesoro... o del desorden, según se mire. Punchline final 2: en el Barça, decidir no es un deporte de equipo, pero la broma de la directiva es que todos juegan con balón, menos el que toma las decisiones.