Zamalek en un cruce histórico: la crisis que va más allá del banquillo
30 diciembre 2025
Contexto y alcance de la crisis
Nira Al-Ahmar, miembro del consejo directivo de Zamalek, afirmó que las dificultades actuales del club no deben reducirse a incidentes aislados. Calificó estas soluciones superficiales como un simple maquillaje de la verdadera crisis que sacude al club desde sus cimientos.
En una entrevista radial, explicó que la polémica en torno al comunicado del director deportivo John Edward y las discusiones sobre si cumplir o no con determinadas obligaciones no capturan el núcleo del conflicto. Sostuvo que el problema es más profundo y requiere una confesión abierta con la afición.
Añadió que la salida del entrenador Ahmed Abdel Raouf tras su decisión de no continuar al mando no es la pieza principal de la situación.
Implicaciones para todas las áreas y próximos pasos
Subrayó que el club atraviesa un momento histórico que va más allá del terreno de juego: la crisis se extiende a todas las categorías y áreas del club y exige una visión integral para una solución, no solo parches superficiales.
Esta noche, Ahmed Abdel Raouf anunció formalmente su salida, poniendo fin a su etapa dirigiendo al equipo blanco mediante un comunicado en sus redes.
Poco antes, John Edward, director deportivo, había roto el silencio en un comunicado extenso para aclarar las condiciones y planes relacionados con el equipo.
Explicó que había diseñado su plan desde la toma de poder sobre la base de acuerdos claros para invertir en el desarrollo del fútbol, citando la promesa de 700 millones de libras egipcias para la mejora, pero esas promesas se evaporaron, dejando al club con una sensación de “hazlo tú mismo” que no invita al optimismo.
El club continúa lidiando con una crisis financiera severa que ha llevado a la pausa en fichajes y a disputas con jugadores y entrenadores, antiguos y actuales, lo que agrava un entorno ya tenso.
Nota final con humor ligero: entre tanto drama, tal vez el club necesite un poco de magia para convertir deudas en trofeos... o al menos para que el kiosko de prensa cubra mejor las historias. Y si el plan falla, siempre podemos contratar a un banquero que hable con la pelota.