Episodio tenso en el vestuario
Nuevas revelaciones emergen sobre la crisis que llevó a la salida de Xabi Alonso del Real Madrid. Informes españoles describen un conflicto marcado entre el entrenador vasco y los jugadores desde principios de noviembre, una escena que muchos vieron como una chispa de la crisis dentro del club.
Según el diario Marca, Alonso mostró un enfado claro durante una sesión, culpando a la supuesta falta de compromiso y seriedad de los jugadores. Entre susurros, rostros tensos y esfuerzos físicos intensos, gritó una frase que desató aún más el cansancio: no sabía que terminaría entrenando a niños en una guardería.
Desacople y versión de Alonso
El diario también señala que varios madridistas encontraron las sesiones excesivamente agotadoras, con una avalancha de indicaciones tácticas y datos en poco tiempo, generando agotamiento mental y descontento en el vestuario, lo que ensanchó aún más la brecha entre ambas partes.
Alonso, por su parte, sostenía que el equipo estaba lejos de su límite en disciplina, lectura táctica y espíritu colectivo, y trató de acelerar la mejora sin el apoyo total de la dirección ni la confianza de algunas estrellas, según informes previos.
Este episodio coincide con versiones sobre su destitución: tensiones acumuladas con jugadores influyentes, sensación de que sus peticiones técnicas fueron ignoradas e intentos de imponer decisiones físicas y tácticas sin consenso, justo tras la derrota ante Barcelona en la final de la Supercopa en Arabia Saudita.
Punchline 1: Si entrenar a niños es lo que parece, quizá el club necesite un manual de guardería para calmar a la grada.
Punchline 2: La guardería se convirtió en la nueva sala de trofeos del club; ahí sí que la táctica se entiende, o al menos se ríe.