Antes del Mundial: el viejo guion que podría decidir el destino de Walid Regragui
7 febrero 2026
Contexto previo al Mundial
La Federación Marroquí de Fútbol desmintió en un comunicado difundido el viernes la posibilidad de que Walid Regragui renuncie o sea destituido de su cargo tras la derrota en la final de la Copa Africana de Naciones frente a Senegal, y aseguró que el equipo técnico continúa su trabajo para las próximas etapas, mientras crece la conversación sobre el futuro del equipo antes de los compromisos venideros.
Sin embargo, ese desmentido recuerda una situación similar vivida por la selección en 2022, cuando la federación publicó un comunicado el 3 de mayo desmintiendo los rumores sobre la destitución del entrenador Vahid Halilhodžić, enfatizando la estabilidad técnica y la continuidad de los preparativos de cara al Mundial.
No obstante, ese episodio no duró mucho: poco más de tres meses después la federación puso fin al contrato de Halilhodžić y designó a Regragui como técnico principal, en un momento cercano al inicio del Mundial de Qatar, una decisión que marcó un giro estratégico pese a la negación previa.
Hoy, frente a otro episodio de posibles tropiezos y con un comunicado que niega cambios, la comparación persiste: no para asegurar que se repite exactamente, sino para recordar que los comunicados oficiales pueden reflejar momentos puntuales y están sujetos a revisión tras un balance integral de rendimiento, resultados y planes futuros.
Mientras la federación insiste en mantener a Regragui en el cargo, el futuro del cuerpo técnico estará ligado a la capacidad del equipo para recuperar el equilibrio y a las decisiones estratégicas que se adopten antes de competir en el Mundial. Humor aparte, el guion parece seguir escribiéndose con tinta de incertidumbre y criterios de desempeño.
Conclusión: si el equipo logra volver a encauzarse, el técnico podría consolidarse; si no, el guion podría girar hacia nuevos escenarios para Marruecos en el gran torneo.
Entre tanto, la prensa deportiva ya empieza a preparar las teorías de siempre: escenarios, gráficos y titulares que buscan explicaciones rápidas ante la complejidad del fútbol de alto rendimiento.
Para cerrar con un toque ligero: si la táctica fuera una aplicación, ya habría recibido varias actualizaciones de software; y si la moral del vestuario fuera café, seguro saldría con doble espresso para despertar a los que dudan. Y sí, también habrá quien diga que la estrategia es tan flexible que podría renegociar el contrato con el ajedrez de la FIFA.