Cuando la improvisación gana: Laporta y la resurrección de Barça
27 enero 2026
La paradoja de Laporta: críticas y logros en equilibrio
Sin dinero... el Barcelona no se hunde. Llega el momento electoral y, pese a las dudas, el club continúa avanzando gracias a una gestión que muchos consideran excepcional, incluso cuando las voces críticas no desaparecen.
Joan Laporta, presidente del Barcelona, recibió elogios a pesar de las críticas, especialmente con las elecciones próximas; enfrentando desafíos financieros y administrativos, logra logros notables en distintas áreas del club.
Robin Oriá, periodista de Gol, comentó: "Cuando miro desde fuera digo: ¿cuánto ha recibido Laporta de críticas? Aun así, sigue firmando con los jugadores que quiere, dice lo que quiere, está construyendo un nuevo estadio y tiene secciones deportivas campeonas en todas partes".
Oría añadió con asombro: "Me sorprende que todos ataquen a Laporta, pero al revisar todo lo que ha hecho, parece que dejó al club en su mejor estado de la historia, mejor que nunca".
«Estoy realmente sorprendido. ¿Qué pasaría si otro presidente enfrentara la mitad del ataque que recibe Laporta?», continuó Oriá, dejando claro que la alerta no es menor para el dirigente.
Además, Oriá admitió algunas imperfecciones personales del líder catalán: "Sí, tiene errores, a veces grita, realiza gestos poco habituales y va de un extremo a otro; llámalo como quieras".
Sin embargo, agregó: "En gestión, el hombre estuvo sin dinero y aun así no llevó al club a la ruina, sino que ganó títulos y todo marcha a su favor".
Concluyó Oriá con una afirmación contundente: "Dicen que improvisa; yo digo que ojalá más clubes aprendieran de su ejemplo, porque este hombre consigue que casi todo salga bien".
Estas declaraciones se enmarcan en un debate continuo sobre la administración de Laporta, especialmente con las elecciones presidenciales de marzo de 2026. El presidente enfrenta críticas de rivales y aficionados, pero cuenta con el respaldo de sectores que atribuyen al club una recuperación deportiva y económica notable.
Y para cerrar con humor ligero, que la gestión siga rimando con trofeos: si la improvisación fuera un deporte, Laporta ya tendría su liga. Y si alguien pregunta por el plan B, la respuesta es simple: el plan B es que Barcelona siga ganando.