Doha, escenario de hazañas: cuatro momentos inolvidables de la Arabia Saudí en la Copa Árabe
17 noviembre 2025
Doha y la Copa Árabe 2025
La selección saudí llega a la Copa Árabe 2025 en Doha con la aspiración de sumar un nuevo título a una historia marcada por logros en tierras qataríes. El torneo, ahora en su undécima edición y con respaldo FIFA, refuerza la presencia de Arabia Saudí en una competencia que ha sido escenario de emociones y consolidación para el equipo nacional.
Camino hacia la corona: grupo y triunfos
La competición se inicia el 1 de diciembre y se cierra el 18. En la fase de grupos, la verde y blanca de Arabia Saudí se ubica en el grupo junto a Marruecos y a los ganadores de combates entre Oman y Somalia, y entre Comoras y Yemen. Bajo la dirección de Otto Pfister, el equipo clasifica a semifinales tras victorias sólidas y arranca su camino hacia el título.
En semifinales, el conjunto saudí supera a Kuwait tras un inicio adverso y, en la final, derrota a la anfitriona Qatar 3-1 para levantar el trofeo por primera vez en su historia en una edición disputada en Doha.
Antes de la Copa Árabe: la mirada mundial
Cinco años antes de ese título, Arabia Saudí ya había escrito páginas importantes al clasificarse para la Copa del Mundo 1994. Esa hazaña, lograda desde Qatar, marcó el inicio de una era de presencias constantes en los grandes torneos, con un desenlace decisivo ante Irán que selló el pase a Estados Unidos.
La ruta hacia Francia 1998 también pasa por Doha, con una fase final que consolidó la presencia saudí a escala mundial. Las campañas de las años 1997–1998 concluyeron con un boleto directo, tras vencer en la última jornada a Qatar para asegurar su segundo Mundial consecutivo.
La Copa Asia y el capítulo dorado en Qatar
Antes de esos hitos mundialistas, Arabia Saudí conquistó la Copa Asiática por segunda vez, en 1988, en una edición disputada en Qatar. Tras una fase de grupos competitiva y una semifinal ante Irán, el equipo llegó a la final frente a Corea del Sur y triunfó en los penales 4-3 para dejar claro su dominio continental.
Esos logros, forjados en Doha y alrededores, delinean una época en la que Qatar fue escenario clave para la historia del fútbol saudí y su proyección internacional. Este legado se refleja en el presente y en la memoria colectiva de los aficionados.
Punchlines: si el balón hablara, diría que Doha es su GPS; siempre te lleva directo a la próxima emoción. Y entre tanto gol y emoción, recuerda: cuando el marcador se estira, el humor también entra en descuento: ¡en el fútbol, como en la vida, la planificación a veces se queda sin batería, pero el espíritu siempre recargará!