El giro decisivo en la remontada: Jaissle y Mendy revelan el secreto del cambio contra Al-Qadsiyah, mientras Míchel estalla
29 noviembre 2025
El giro en la segunda mitad
El entrenador alemán Matías Jaissle, al mando del Al-Ahli Jeddah, explicó cuál fue el motor del cambio de rendimiento de su equipo durante la segunda mitad frente al Al-Qadsiah, en la Copa King Salman. El equipo mostró una actitud más agresiva y un compromiso colectivo que sorprendió a la defensa rival y encendió a la grada.
El encuentro terminó 3-3 en los 90 minutos y se decidió en los penales, con un final de 5-4 favorable a los anfitriones. Este resultado dio al conjunto local el pase a las semifinales de la competición, tras haber dejado atrás un primer tiempo difícil.
El reporte oficial detalla que el Al-Ahli entró algo a la defensiva en la primera mitad y terminó el periodo inicial con una desventaja de dos goles. Sin embargo, en la segunda mitad, la historia cambió gracias a la concentración, la presión alta y la precisión en las transiciones ofensivas.
Jaissle recalcó en la rueda de prensa posterior que el equipo mostró cansancio al inicio, pero que la voluntad y la disciplina táctica permitieron revertir la situación. También mencionó que la dinámica de grupo y la respuesta de la afición jugaron un papel clave en la remontada.
Entre las claves del cambio, el entrenador alemán destacó la necesidad de mantener la posesión en zonas clave, saturar el espacio del medio y aprovechar los contraataques cuando surgían las oportunidades. En su visión, cada jugador entendió su rol y cooperó para asegurar la igualdad en el marcador y la recompensa final en la tanda de penales.
Las palabras de Mendy
El guardameta senegalés Edward Mendy reforzó la idea del entrenador y enfatizó que la energía del estadio empujó al equipo a creer en la remontada. Según sus declaraciones televisivas, “la voluntad” fue el motor que permitió recuperar la forma y competir con el rival de tú a tú durante el segundo tiempo.
Además, Mendy recordó que ya habían mostrado esa capacidad de revertir marcadores en otros encuentros, citando partidos ante rivales de prestigio en competiciones nacionales e internacionales. Subrayó que la afición, presente en casa, jugó un papel decisivo en el impulso emocional del equipo cuando la balanza parecía inclinarse en contra.
El arquero destacó que la clave fue actuar como un bloque, sin señalar culpables, y trabajar en conjunto para lograr el objetivo: mantener la concentración, corregir errores y finalizar las jugadas con mayor criterio. Dijo que el equipo sabía que la clave era la ambición y el estilo de juego propuesto por Jaissle.
La reacción de Míchel
Por otro lado, el entrenador del Al-Qadsiah, Míchel, mostró su enfado ante una pregunta sobre la lectura del partido en la segunda mitad. En palabras recogidas por el diario árabe, respondió que la cuestión era personal y que respetaba las opiniones, pero que las situaciones ocurren en el fútbol y que la calidad del rival influyó en el desarrollo del encuentro.
El técnico español afirmó que, en la primera mitad, su equipo tuvo un control claro del juego y que en la segunda mitad la situación cambió por los movimientos del rival y por las acciones individuales que inclinaron la balanza. Añadió que la tanda de penales fue decisiva en el desenlace y destacó la seriedad que su equipo mostró en la primera parte del partido.
Con todo, Míchel aseguró que su equipo dio lo mejor y que el cierre de la contienda dejó lecciones para ambos lados. La crónica subrayó que la competencia exigía a ambos conjuntos mantener el rendimiento hasta el último minuto y que la reacción del Al-Ahli fue el detalle que marcó la diferencia.
Conclusión
El choque demostró que, en el fútbol, la paciencia y la progresión en el juego pueden convertir una derrota en triunfo cuando las piezas trabajan en armonía. Jaissle y Mendy mostraron carácter, y Míchel, aunque decepcionado, reconoció la valía del rival y el peso de la situación. El fútbol saudí volvió a regalar un encuentro intenso que dejó lecciones para el resto de la temporada.
Notas de humor: Si esta remontada fuera un chiste, el entrenador ya habría cobrado entrada para la segunda mitad. Y si el balón hablara, seguramente pediría un ascensor para subir de nivel cada vez que cae en el área.