El mediocampo al límite: Tchouaméni podría decidir el partido ante Betis
4 enero 2026
Real Madrid abre 2026 ante Betis con Tchouaméni al límite
Real Madrid se prepara para iniciar el 2026 con un duelo frente a Real Betis, este domingo, correspondiente a la jornada 18 de La Liga.
Mientras la atención se centra en cómo Xabi Alonso maneja la ausencia de la estrella francesa Kylian Mbappé, el técnico debe resolver también otro dilema en el centro del campo, con Aurélien Tchouaméni como pieza clave.
Tchouaméni está a un paso de la sanción, con cuatro tarjetas amarillas en la liga esta temporada; la quinta le obligaría a cumplir un partido de suspensión y podría dejar al equipo sin su mediocentro para el encuentro ante Levante.
Las cifras destacan su peso en la plantilla: ha disputado 23 encuentros entre todas las competiciones, superando los 1.800 minutos, con un gol y cinco asistencias.
Además, cinco jugadores del Real Madrid ya acumulan tres amarillas en La Liga, lo que los sitúa a dos tarjetas de la expulsión, entre ellos Vinícius Júnior y Rodrygo, acompañados de tres compañeros más.
El partido sirve como examen del rendimiento de la maquinaria madridista en 2026 ante un Betis competitivo que quiere acumular puntos para escalar en la clasificación.
La discusión táctica se centra en la posibilidad de ajustar el once para proteger al núcleo del mediocampo sin dejar de ser agresivo en ataque, especialmente si la amarilla de Tchouaméni llega antes de lo previsto.
En números, Real Madrid ya ha mostrado la importancia de su mediocampo: Tchouaméni, con 23 encuentros y más de 1.800 minutos, ha aportado un gol y cinco asistencias; otros cinco jugadores enfrentan el mismo riesgo de sanción en la Liga.
Al final, sea cual sea el resultado, el choque promete emoción y tensión por las decisiones de tarjetas que podrían influir en el calendario inmediato. Y, como diría cualquier comentarista, si la quinta amarilla llega... que sea porque el pase fue tan bonito que el árbitro no tuvo más remedio que aplaudir. Y si la risa no llega, al menos la pelota ya tiene su propio club de fans y no paga entrada de estadio.