El Mundial se escapa: los veteranos de los EAU exigen la salida de Cosmin Olăroiu
19 noviembre 2025
Contexto de la eliminación y marco de la noticia
La destitución del entrenador rumano Cosmin Olăroiu es tema de conversación tras no lograr que la selección de los Emiratos Árabes Unidos se clasifique para el repechaje mundialista 2026. El tropiezo llega tras la derrota 2-3 frente a Irak en la serie de ida y vuelta de la fase final de las eliminatorias asiáticas.
Antes, Emiratos ya había fallado en la clasificación directa en el grupo 1 de la tercera fase, necesitando victorias sobre Uzbekistán y Kirguistán en las dos jornadas finales. Olăroiu asumió el cargo en mayo de 2025, sustituyendo al portugués Paulo Bento, quien había asegurado el pase al repechaje para Qatar.
En el repechaje asiático de Qatar, Emiratos cayó al segundo lugar tras vencer a Omán y perder ante Qatar, quedando a la espera del duelo ante Irak en la quinta fase.
Mohsen Mesbah, portero de la era previa de la selección en Italia 1990, afirmó: “No debe seguir Cosmin; el resultado es la prueba”. Añadió que la reacción de los jugadores fue positiva en la primera mitad del partido de vuelta ante Irak, pero que Cosmin se equivocó con los cambios y que “perdimos con nuestras propias manos”.
Explicó que el equipo entregó balón estático a Irak y cometió errores en una jugada que dio lugar al penal del descanso para que Irak ganara. Yusuf Azir, ex jugador emiratí, señaló que “la selección necesita un trabajo técnico y una dirección deportiva; conviene contratar a un entrenador con plan a largo plazo”.
Concluyó que “hemos perdido el sueño de ir al Mundial por la gestión de Cosmin; gracias al público por el apoyo, pero el equipo tiene un rendimiento bajo, pese a la naturalización y la calidad de los jugadores”. Abdulrahman Mohammed, otro ex internacional, añadió que se necesita un técnico experimentado con experiencia en selecciones y que sepa planificar y emplear mejor a los jugadores.
Cosmin declaró tras el partido de vuelta en Basora que asumió la responsabilidad con el corazón, deseando aportar para el acceso al Mundial; “no fue suficiente”, afirmó, y resaltó aspectos que podrían haberse controlado, como la última jugada que terminó en penal para Irak. Añadió que esperaba un mejor rendimiento y mayor esfuerzo en la fase final de la clasificación.
El análisis de exjugadores continúa: “La eliminación es catastrófica para el fútbol de Emiratos; se necesita un entrenador con experiencia en selecciones y un plan claro”, comentó otro veterano. La nota dominante es que Emiratos debe replantear su enfoque para próximos retos, especialmente en una región que ofrece oportunidades pero exige resultados medibles.
La historia cierra con que la salida de Cosmin no garantiza un rumbo inmediato: el fútbol asiático tiene ocho y medio cupos y Emiratos deberá definir su estrategia para la próxima temporada, con cambios en el staff y en la estructura táctica para soñar con un nuevo capítulo en el fútbol de la región.
Punchline 1: Si el fútbol fuera tan preciso como un francotirador, Emiratos ya tendría la diana… solo que sería la risa del público. Punchline 2: Y si la táctica fuera un silenciador, el único disparo que se escucharía sería el pitido del reloj al final del partido.