Confesiones de un portero que ama su libertad
El guardameta polaco Wojciech Szczęsny, jugador del Barcelona, revela detalles de su vida personal y profesional, sus hábitos y su forma de vivir el fútbol fuera del terreno de juego.
En una extensa entrevista con la revista GQ polaca, muestra una personalidad abierta y una manera propia de afrontar la vida, indicando que lo que ocurre en el campo no es lo único que importa para él.
Ya había sorprendido al mundo al admitir que fuma, pero ahora cuenta que su entrenador actual, Hans Flick, le dio su visto bueno para seguir con ese hábito.
“Nos sentamos en la sauna y le pregunté; me dijo que lo importante es lo que hago en el césped. Me dijo: mientras seas profesional, puedes incluso fumar durante la celebración del título”, explicó Szczęsny.
Añadió que su experiencia con el tabaco fue muy diferente durante su paso por el Arsenal, donde esa conducta le llevó a abandonar el club.
“En Arsenal, fumar estaba prohibido en el vestuario. Wenger sabía que fumaba tras cada partido, pero fingía desconocerlo. Un día jugué mal y, al encender un cigarro, me retiró del once, y más tarde me prestaron a Roma”, afirmó.
Respecto a Barcelona, dijo que “el Barça me da una alegría pura de ser futbolista” y que en la Juventus la presión era enorme, porque ganar era lo único que importaba. Aprendí a ser titular en un club de este nivel, y ese sentimiento es intenso.
También comentó que pensó en jugar dos o tres años más y ceder el puesto a un joven, pero terminó renovando contratos y convirtiéndose en el jugador con más partidos y experiencia, participando en la construcción del equipo. El mayor obstáculo fue la reticencia de su esposa a mudarse, ya que amaba Londres y Roma, antes de trasladarse a Turín.
Punchline 1: Si el humo te da libertad, en el vestuario ya tienen un nuevo capitán… del humo.
Punchline 2: En la sauna de la selección, la única jugada que no se fuma es la táctica; todo lo demás se ventila con humor y calma.