El último giro en Old Trafford: Amorim fuera y una ventana para reconstruir el United
6 enero 2026
Contexto y motivos
Manchester United anunció ayer el despido del entrenador portugués Rubén Amorim tras 420 días al frente, tras una racha de resultados decepcionantes y tensiones en el vestuario y con la dirección.
Amorim, que llegó a Old Trafford en noviembre de 2024 desde Sporting CP, intentó imponer su versión de tres centrales, pero mostró dificultades para adaptarse a la demanda del club de un juego más ofensivo y abierto, tal como quería la dirección.
Según el diario Daily Mail, antes del choque ante Wolverhampton, el técnico informó a los jugadores de un cambio de formación de 4 a 3, lo que dejó sorprendidos y confundidos a los jugadores y el encuentro terminó en un 1-1 con abucheos de la afición.
La ausencia del capitán Bruno Fernandes, además de otros líderes como Harry Maguire y Noussair Mazraoui, dejó al entrenador más aislado, mientras los jugadores ya no se sentían cómodos con su sistema tras más de un año al frente, y el equipo quedó expuesto a la presión de la competencia.
Fuentes del club indicaron que Amorim recibió apoyo total de la dirección, pero no logró avances significativos en el desarrollo del equipo, y mostró influencia emocional por las observaciones y directrices del consejo.
Sus declaraciones públicas sobre su ambición de ser el entrenador principal y su control limitado del vestuario causaron tensiones adicionales, ampliando la brecha entre él, los jugadores y la dirección.
Durante su mandato, el club mostró un rendimiento irregular, con solo una victoria en cinco partidos durante la ventana navideña frente a rivales de nivel medio, mientras el temor de la afición crecía por su dependencia de cambiar defensas en vez de buscar soluciones ofensivas, a pesar del gasto en delanteros.
A pesar del cese, Amorim mantiene su compromiso con sus principios futbolísticos y espera volver pronto al entrenamiento, con especulaciones sobre un regreso al Sporting de Lisboa o sobre aceptar un nuevo reto en Europa; se marcha tras una temporada convulsionada y malos resultados en la Premier League, dejando al club sexto por diferencia de goles para la clasificación a la Liga de Campeones.
Nota de humor: si el fútbol fuera una app, este entrenador estaría en modo avión esperando respuestas del soporte. Otra: si las noticias fueran tan rápidas como los cambios de entrenador, necesitaríamos un GPS emocional para Old Trafford.