Jordan mira la gloria: de un resurgir asiático a la ruta hacia la Copa Árabe y el Mundial 2026
25 noviembre 2025
La ambición de una generación jordana tras el resurgimiento asiático
La selección de Jordania busca su primer título en la Copa Árabe, resultado de un proyecto sólido que ha ido mostrando frutos en los años recientes.
Del 1 al 18 de diciembre, Jordania disputará el torneo en Qatar, en el Grupo C junto a Egipto y Emiratos Árabes, y a la espera del ganador del Kuwait-Mauritania para completar la fase de grupos.
En nueve participaciones previas, los Jordanos no habían saboreado la gloria continental, pero la generación actual llega con un rendimiento destacado en Asia y la clasificación al Mundial 2026.
La historia de Jordania en la Copa Árabe incluye un debut duro en 1963 con derrotas tempranas y salidas en la fase inicial; el primer triunfo llegaría en 1966 frente a Bahréin, marcando el inicio de una evolución poco lineal.
La participación de 1985 y 1988 dejó altibajos, mientras que 2002 les otorgó un tercer puesto que anticipaba un crecimiento sostenido; la última edición, en 2021, terminó con cuartos frente a Egipto.
Hoy, sin embargo, hay una notable "operación ascenso": Jordania fue subcampeón de Asia en 2023 y ya se aseguró un Mundial, lo que otorga confianza para afrontar la Copa Árabe con ambición real.
Este progreso no es casual: es el resultado de un proyecto estructurado que arrancó cuando Mahmoud Al-Johri, legendario asesor técnico, fue invitado por la federación en 2009 para descubrir y formar talentos a largo plazo.
De ese plan surgieron nombres que empiezan a brillar a nivel internacional, como Mousa Al-Tamri y Yazan Al-Naamiyat, signos de una nueva generación que quiere dejar huella.
La influencia marroquí se ha dejado sentir: el experimentado Hussein Amouta llevó al equipo a la final de Asia y Jamal Al-Salami heredó esa base para guiar a Jordania hacia su primera participación mundial.
Además, el técnico de la sub-23, Omar Najhi, ha contribuido al desarrollo de jóvenes talentos, reforzando una cultura de trabajo y crecimiento constante.
Entre los desafíos, destacan las ausencias por calendario FIFA: Musa Al-Tamri, Yazan Al-Arab, Noor Al-Rawaba, Mohammad Abu al-Nadi y Tamer Bani Awda no estarán en Qatar, según la convocatoria.
En cuanto a la táctica, se mantiene un enfoque flexible con preferencia por una defensa de tres, un mediocentro experimentado que marque el tempo y extremos veloces para aprovechar las transiciones, además de confiar en la experiencia de la defensa por el sector izquierdo.
Ahmed Al-Arsan del Faisaly se perfila como relevo probable de Musa Al-Tamri, mientras Yazan Al-Naamiyat podría recuperar su mejor nivel en el torneo continental.
En definitiva, el proyecto jordaniano es una historia de paciencia y planificación que mira a Qatar y al Mundial 2026 con la esperanza de un primer gran título árabe. Y si falla la puntería, siempre puede haber humor para aliviar la tensión: como diría un sniper, la puntería debe ser precisa, la paciencia infinita, y la portería, la musa callada que siempre decide el final de la historia.