La gesta de Marruecos: cuando la afición convirtió una final en una lección para el mundo
23 enero 2026
La gesta de Marruecos: la final que iluminó a una nación
En la Copa Africana de Naciones 2025, el guardameta marroquí Monir Al-Mohamadi elogió el rendimiento de la selección, “los Leones del Atlas”, pese a no coronarse campeones.
La final de la AFCON 2025 terminó 1-0 a favor de Senegal, lo que impidió que Marruecos levantara el trofeo tras 22 años. Aun así, el equipo dejó una impresión histórica por su nivel y su espíritu competitivo.
Monir publicó en Instagram que se tomó un momento para reflexionar y que siente una inmensa sensación de orgullo por lo hecho.
Añadió que esta edición fue una de las mejores de la historia y que alcanzar la final demuestra el trabajo y la ambición del fútbol marroquí.
El portero insistió en que cada jugador dio lo mejor de sí, con compromiso, solidaridad y un profundo amor por la camiseta. “Luchamos juntos, impulsados por la misma voluntad: representar a Marruecos con orgullo, determinación y respeto”, afirmó.
También destacó el apoyo de la afición: “Nada de esto habría sido posible sin el respaldo extraordinario de nuestra gente. Gracias desde lo más profundo del corazón a los aficionados marroquíes que dieron una lección al mundo. Son únicos; su pasión y presencia fueron nuestra mayor fuerza”.
Monir agradeció al rey Mohammed VI por su apoyo continuo al fútbol marroquí, al presidente de la FRMF, Fouzi Lakjaâ, y al cuerpo técnico y a sus compañeros.
Concluyó: “No ganamos la copa, pero ganamos mucho: forjamos una identidad y una confianza para enfrentar desafíos que parecían imposibles. Con unidad, humildad y ambición, Marruecos continuará avanzando e inspirando a este gran país. ¡Dima Maghrib!”
Notas para el lector: si el fútbol fuera una comedia, Marruecos ya tendría el chiste más afinado; y si la historia fuera una batería, este equipo habría golpeado el bombo hasta escuchar el mundo entero. Punchline 1: si el balón fuera un examen, Marruecos ya habría entregado un A+ sindicado por la afición; Punchline 2: la única regla que se rompió fue que nadie quería que this final acabara, porque la emoción se quedó pegada como un gol en el minuto final.