Marruecos rompe récords en un amistoso ante Mozambique y despierta dudas
15 noviembre 2025
Contexto y resultado
La selección de Marruecos derrotó 1-0 a Mozambique en un amistoso disputado en el Estadio Gran de Tánger. El gol lo anotó Azeddine Onahi con un remate certero desde fuera del área. Este triunfo amplía a 17 la racha de victorias consecutivas del equipo, un récord mundial que supera la marca histórica de España (15 victorias consecutivas).
Sin embargo, la actuación dejó una sensación agridulce entre los 75.000 aficionados presentes, que abandonaron el estadio con una mezcla de alivio por el resultado y frustración por el nivel mostrado ante un rival considerado modesto, a pesar de la presencia de varios jugadores marroquíes en ligas europeas de alto nivel.
Además, el triunfo no disimula un posible descenso en la contundencia ofensiva que Marruecos ha mostrado en recientes compromisos en casa frente a Bahrain y Congo, siempre con la misma amenaza de control del juego. Con una posesión cercana al 89% y 21 ataques, el equipo no logró convertir esas acciones en una producción de goles acorde con su historia de las clasificatorias para la Copa del Mundo y la AFCON. El penal errado por Ayoub El Kaabi y las ocasiones desperdiciadas por Youssef En-Nesyri y Hamza Egériman evidencian que, pese a la superioridad, falta acierto en la definición.
Walid Regragui, citado por Kooora, señaló que este encuentro tenía una función muy clara: permitir evaluar a la plantilla y perfilar el equipo para la Copa África, al tiempo que se acercaba a la revancha deseada ante Uganda en la siguiente prueba amistosa antes del debut del torneo.
Ausencias y cambios tácticos
La ausencia de dos titulares destacados marcó el desarrollo del partido: Achraf Hakimi no participó por una lesión en el tobillo sufrida ante su club y Naïf Akord se quedó fuera por una lesión en la ingle, lo que obligó a ajustes en la banda derecha y en la pareja defensiva. Noussair Mazraoui ocupó la banda derecha para cubrir a Hakimi, mientras que Romain Saïss regresó para reforzar la retaguardia y suplir la ausencia de Akord.
La victoria volvió a confirmar la necesidad de encontrar soluciones en ataque, ya que Onahi regresó a la titularidad tras tres partidos ausente, y el equipo afinó movimientos para el tramo decisivo de la preparación. Regragui había advertido que la prueba amistosa sería clave para afinar la selección de cara a la competencia continental y que no había margen para una exhibición constante, pero sí para identificar mejoras en la construcción ofensiva.
Una historia que se repite
La historia del partido volvió a repetirse: Marruecos dominó la posesión y generó múltiples acercamientos, pero faltó la finalización para convertir ese dominio en una goleada. El gol llegó temprano, gracias a un tiro lejano de Onahi, y, a partir de ahí, el equipo continuó presionando, sin embargo, la puntería en el área rival dejó dudas. Bahrain y Congo habían mostrado escenarios similares, lo que activó las lecturas de la afición y de la prensa sobre la necesidad de ajustar el ataque para las próximas citas.
El entrenador explicó que la idea era evaluar a la plantilla, entender las fortalezas y, sobre todo, identificar soluciones ofensivas para cuando la presión rival se intensifique en la Copa África. A la salida del partido, Regragui dejó claro que habrá cambios ante Uganda para reforzar la capacidad de golpeo y la resolución en los últimos metros del campo.
Objetivo y próximos pasos
La próxima prueba ante Uganda se perfila como un escenario en el que Marruecos buscará traducir mayor dominio en goles, aprovechando la experiencia de Onahi y la potencial revalorización de otros intérpretes en el esquema. El choque también servirá para confirmar si el equipo ha encontrado un equilibrio entre control del juego y eficacia goleadora, un reto que persigue al conjunto marroquí tras una racha récord que, si bien impresiona, demanda pragmatismo para convertir ese dominio en títulos.
La chispa de la discusión
— Punchline 1: El ataque de Marruecos es tan paciente que el balón podría pedir silencio y escuchar un suspiro antes de intentar entrar.
— Punchline 2: Si Marruecos sigue así, los rivales probablemente pidan un calendario de entrenamientos en modo ahorro de energía: “Vamos a hacerles sufrir, pero con el modo avión activado”.