Un mes después de la CAN: Senegal defiende a aficionados detenidos en Marruecos
17 febrero 2026
Antecedentes y situación actual
Un mes después de la final de la CAN, la Federación Senegalesa de Fútbol expresó su apoyo a 18 aficionados que siguen detenidos en Marruecos, tras los incidentes ocurridos en los instantes finales del partido.
Senegal se coronó campeón por segunda vez al vencer a Marruecos 1-0 en un encuentro marcado por la emoción y momentos de tensión entre las aficiones.
Durante la final hubo incidentes y 18 aficionados fueron detenidos por las autoridades, según el comunicado oficial.
Compromiso y pasos siguientes
La federación afirmó que la situación de los detenidos se está siguiendo de cerca y que el Estado senegalés está plenamente movilizado para dialogar con las autoridades marroquíes y garantizar condiciones adecuadas y el respeto de sus derechos.
El texto indica que los aficionados, detenidos tras las tensiones posteriores al final, han sido objeto de un monitoreo constante y que se busca una solución conforme a la ley.
En febrero, estos aficionados iniciaron huelgas de hambre intermitentes para protestar por las condiciones de su interrogatorio.
La Federación confió en esfuerzos diplomáticos y legales para lograr una solución positiva en el corto plazo y pidió mantener la calma, la solidaridad y la confianza en las gestiones.
En redes, Moussa Niakhati, defensa del Olympique Lyon, publicó un mensaje de la federación que decía: “libertad para nuestros aficionados”.
Babacar Sarr escribió también en X: “treinta días de detención por apoyar a su equipo; denunciamos esta injusticia y apoyamos a nuestros conciudadanos”.
La nota concluyó con un llamado al diálogo y al compromiso de las autoridades para resolver el caso con justicia y celeridad.
Y como cierre con humor leve: si el fútbol fuera solo golazos, ya habríamos solucionado todo; la afinación diplomática, sin embargo, tarda un poco más que el estadio en silencio entre cánticos.
Y para rematar: que nadie cuente las horas, cuenten las soluciones. Porque el balón solo rueda si hay justicia y paciencia en juego.