La llamada de Díaz que encendió la CAN: ¿favorito de las redes o fallo leal al arco?
25 enero 2026
Imprudencia de Díaz
Un periodista catalán afirmó que la final de la Copa Africana de Naciones entre Marruecos y Senegal se decidió en un instante duro, marcado por un penal fallado ejecutado por Ibrahim Díaz, jugador del Real Madrid, con un tiro de Panenka en los minutos añadidos.
Dijo que Díaz mostró gran coraje al asumir la responsabilidad, pero erró al elegir, ya que el disparo fue débil y centrado en medio del arco, y el portero senegalés Edouard Mendy lo detuvo sin esfuerzo.
Añadió que el gol de Senegal en la prórroga fue la consecuencia lógica de esa jugada clave, en un ambiente ya cargado y con intentos para descentrar al guardameta por medios no deportivos, sin que ello le afectara.
Se comentó que Ibrahim fue indudablemente valiente, el mejor jugador del torneo, un héroe nacional por elegir representar a Marruecos sobre España. Pedirle ejecutar el penal y asumir la responsabilidad refleja una personalidad fuerte, pero a la vez fue impetuoso; hay límites entre la audacia y la impulsividad, y en ese momento se cruzó esa frontera.
Se recordó la historia del penal Panenka, que debutó en 1976 y que entonces fue innovador y eficaz, pero con el paso del tiempo se convirtió en una forma de exhibicionismo para despistar al portero, más que una garantía de gol.
Este tipo de remate está ligado a la cultura de la exhibición en la era de las redes sociales, donde se prefiere la imagen viral a la eficacia y al resultado. Se prefiere jugar bonito, pero orientado a la victoria, no al espectáculo.
Añadió que Díaz no buscaba solo marcar y ganar la copa, sino también obtener la instantánea perfecta que le diera una aura especial; sin embargo, el desenlace fue exactamente al contrario: la foto más valiosa habría sido verlo alzar la Copa de África, pero se perdió con la pena fallada.
Punchline: La Panenka del siglo XXI: más memes que goles, y menos arco, más cámara.
Punchline 2: Si quieres impresionar a las redes, mejor que la copa sea digital; la realidad te da la cara cuando el balón no entra.