Nueve boletos en juego: el desenlace europeo que decidirá el fútbol mundial 2026
16 noviembre 2025
Panorama general de las eliminatorias europeas
La ronda final de las eliminatorias para el Mundial 2026 definirá la mitad de las plazas europeas, con 9 selecciones ya en la pelea por los boletos directos y 20 equipos más aún aspirando a un cupo, ya sea directo o vía el repechaje. En esta edición, Europa contendrá 16 de las 48 plazas totales, y los ganadores de cada grupo obtendrán su pase directo, mientras que los segundos disputarán una repesca. El repechaje europeo se disputará en marzo y la final de clasificación se decidirá en el marco de un sorteo programado en Suiza.
Con 48 combinados participando por primera vez en una versión tan amplia, el continente mostrará un mosaico de emociones: las selecciones más fuertes buscan la continuidad de una racha positiva, mientras las más emergentes intentarán sorprender y colarse en la lista de clasificados. Europa aporta, como siempre, un puñado de duelos decisivos que pueden redefinir el mapa del próximo Mundial.
La edición actual mantiene un formato claro: los primeros de cada grupo se clasifican directamente para el torneo, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, y los segundos disputarán el playoff de repechaje para completar las plazas disponibles. Este camino ofrece una última oportunidad para ganarse un hueco entre las 32 mejores selecciones del mundo.
El sorteo del repechaje, que decidirá los cruces finales, tendrá lugar el próximo jueves en la sede de la FIFA en Suiza, y marcará el cierre de un proceso que ha tenido momentos de alto voltaje, remontadas y sorpresas. En esta fase, las cámaras y las calculadoras se quedan cortas ante la imprevisibilidad del fútbol: cada punto cuenta, cada gol puede valer oro y cada empate puede convertirse en una historia de suspense.
Cómo llegaron Inglaterra, Francia y Croacia
Inglaterra se convirtió en la primera de las grandes potencias europeas en sellar su boleto, tras vencer a Letonia con una contundente victoria que dejó claro que la fase de grupos se había convertido en una caminata firme hacia el objetivo. El equipo de la tierra de los tacos y el té acumula una racha impecable de victorias y llega a la jornada final liderando su grupo con un margen notable, preparando ya el salto a la fase final sin depender de otros resultados.
Francia, por su parte, completó su clasificación con una victoria amplia sobre Ucrania, subiendo a la cima de su grupo y asegurando su presencia en el Mundial con una jornada de antelación. LosDioux llegan con una ventaja sobrada que les permite centrar esfuerzos en afinar detalles tácticos y evitar lesiones para el tramo decisivo. A la espera de su último compromiso, la selección francesa ha dejado ver un balance sólido y una mentalidad de equipo que, de momento, parece imbatible.
Croacia también aseguró su billete con una victoria clave que elevó su conteo de puntos y dejó al resto persiguiendo un sueño que quizá ya se les antoja difícil de alcanzar. Con Luka Modrić liderando a una generación dorada y un bloque compacto alrededor de él, los croatas cierran este ciclo con la tranquilidad de haber cumplido, pero con la ambición de reafirmar su rendimiento en el Mundial y seguir mostrando esa garra que les ha permitido competir en los grandes escenarios.
Estos tres equipos ya tienen su sitio reservado en la lista final, pero quedan muchas cuentas por ajustar para el resto de la sección competitiva: la lucha por completar las 9 plazas directas y la guerrilla del repechaje europeo prometen minutos de alta intensidad y una incertidumbre que acostumbra a ser la salsa de estas eliminatorias.
Qué está en juego y qué podría pasar en la última jornada
En este tramo decisivo, cada grupo ofrece una historia única: algunos lideran con solvencia, otros están al acecho del fuegos artificiales del repechaje, y un puñado de naciones que estaban muy lejos de la cima llegan a la última fecha con opciones mínimas pero posibles, dispuestas a intentarlo todo para forzar un camino adicional hacia la final. El objetivo es claro: asegurar una de las plazas directas o entrar al repechaje para buscar un boleto al Mundial. La contienda se define en los tres recuentos de puntos disputados en las últimas jornadas y, en muchos casos, por la diferencia de goles y los enfrentamientos directos.
El escenario se mantiene abierto: la lucha por las plazas directas, la posibilidad de cruzar en el repechaje y las probabilidades de avanzar son un mosaico lleno de imprevisibilidad, donde el balón puede decidir entre un milagro y una casualidad de fútbol. Y sí, habrá quien diga que la magia del fútbol está en la última jugada, pero lo cierto es que la planificación, la táctica y la forma física también juegan su partido.
En cuanto a las probabilidades de repechaje, la UEFA ha dejado claro que la llave de marzo supondrá la entrada de 16 equipos, de los cuales 4 conseguirán el pasaje definitivo. El proceso de clasificación ha generado situaciones de expectativa en múltiples grupos, con líderes que pueden verse desafiados y equipos que pueden aprovechar un mal día del rival para meterse en la conversación de la última ronda. Y si la matemática falla, siempre quedará la épica del fútbol para brindar una sorpresa memorable.
¿Quiénes podrían sentar presencia permanente en el Mundial y qué pasa después?
Con el cierre de las fases de grupos, el foco se desplaza hacia las 9 plazas directas y el repechaje, que definirá el resto del cuadro mundialista. A nivel de grupos, se observan liderazgos que, si se mantienen, podrían garantizar un pase sin depender del resultado de la última fecha; otros, en cambio, están a un gol de la gloria o al borde de un repentino giro en los desenlaces. El próximo paso: conocer los emparejamientos del repechaje tras el sorteo de Suiza y preparar las estrategias para el tramo final que podría organizarse entre marzo y junio, cuando ya todo esté decidido en el papel y solo falten las emociones en el césped.
En resumen, Europa entra en una fase de decisiones con múltiples frentes abiertos, un mosaico de luces y sombras, y un calendario que promete tres días de dramatismo para definir el regreso del continente a la máxima cita futbolística mundial. El balón dirá la última palabra, como siempre, y las narrativas de las eliminatorias nos mantendrán pegados a la pantalla hasta el pitido final.
Y para añadir algo de humor: si las tablas de clasificación fueran tan simples como una partida de ajedrez, Messi ya habría declarado jaque mate con una sonrisa; pero en fútbol, cada mate se puede convertir en un contraataque fulgurante. Si el balón se niega a entrar a la portería, al menos que entre en nuestras risas, ¿no?