Penas en la CAN: la lectura marroquí que desarma la ‘crueldad’ percibida de las sanciones
20 febrero 2026
Lectura legal de las sanciones en la final de la CAN
Un medio marroquí publicó una lectura legal de las sentencias dictadas recientemente contra 18 aficionados senegaleses y un hombre con doble nacionalidad francesa-argelina, subrayando que las penas de prisión efectiva, que oscilan entre 3 meses y un año, no constituyen un desvío respecto al marco habitual del país.
Ya Biladi afirma que las críticas vertidas en Senegal en redes sociales, calificando las condenas de duras, ignoran la firmeza con que el poder judicial marroquí aborda los disturbios en estadios y en eventos deportivos.
La nota añade que los hechos vinculados a la final de la CAN, que incluyeron daños al orden público, se han tipificado bajo los mismos criterios penales aplicables a manifestantes locales.
Para demostrar que no se trató de un ataque selectivo contra extranjeros, la publicación propone ejemplos de sentencias previas contra aficionados marroquíes, que en más de una ocasión han sido incluso más severas.
Así recuerda casos de Casablanca 2013, cuando varios aficionados locales recibieron penas de prisión de hasta tres años tras incidentes entre el Raja Casablanca y el AS FAR; y de Rabat 2022, con ocho hinchas marroquíes sancionados con un año de cárcel cada uno por actos de violencia acontecidos en un encuentro entre el Royal Army y el Maghreb de Fes.
La lectura concluye que el marco legal, específicamente la Ley 09-09, busca erradicar la violencia en el deporte y aplicar el mismo rasero para todos, sin distinción de nacionalidad.
La prensa subraya que la justicia no distingue entre nacionales y extranjeros cuando se trata de incitar al disturbio o dañar bienes públicos, lo que sitúa las condenas dictadas contra los senegaleses dentro del legítimo marco de protección del orden público en el deporte.
La lectura sugiere que la interpretación puede tener un componente educativo para la afición, recordando que cuando el balón rueda, la ley debe acompañar el juego y no convertirse en un obstáculo innecesario.
Punchline: En el fútbol, la justicia llega a ritmo de contragolpe: tarda, pero siempre marca.
Punchline 2: Y si alguien protesta, que sepa que la única certeza en el césped es que el balón siempre tiene la última palabra… y el silbato también.