Tras la caída ante Argelia, ¿qué ajustes necesita la Selección Saudí para reenfocar su rumbo?
19 noviembre 2025
Después de una noche llena de preguntas y signos de duda, la selección saudí salió del encuentro frente a Argelia con más incógnitas que respuestas.
No fue una derrota aislada, sino una alarma que plantea una cuestión mayor: ¿qué necesita el equipo para recuperar su equilibrio antes de que la brecha se amplíe y sea más difícil de reparar?
El conjunto verde cayó ante Argelia, 0-2, en un partido amistoso durante la ventana internacional de noviembre.
Identidad técnica
Uno de los problemas más destacados es la ausencia de una identidad táctica clara. El equipo se mueve entre estilos sin cohesión, como si cada partido exigiera reconfigurar el plan desde cero, lo que genera indecisión en la toma de decisiones.
Las fases próximas requieren una estrategia estable que sirva de referencia para cada encuentro, ya sea para un juego de control desde la defensa o para un ataque más directo y veloz.
Revisión del trabajo del cuerpo técnico
El rendimiento ante Argelia dejó al descubierto deficiencias en la elección del once y en los cambios, e incluso en la distribución de roles.
Algunos jugadores no encontraron roles claros y hubo huecos en puestos clave.
Para la siguiente fase, será necesario un análisis detallado de cada jugador, con chequeos físicos y mentales, y un plan de cambios audaz para sortear imprevistos. La selección de la titularidad será decisiva para recuperar el equilibrio en el campo.
Mejorar la preparación física
El equipo mostró menor preparación física en varios tramos, afectando su velocidad de movimiento y la capacidad de seguir ataques sostenidos.
Necesita un programa físico intenso para todos, incluidos los jugadores de la liga local y los que juegan fuera, con control de fatiga para evitar lesiones.
Recuperar la fortaleza del centro
El centro del campo fue el corazón del problema, débil para recuperar el balón y distribuir juego.
En la fase siguiente se requerirá mediocentros que eleven la inteligencia de juego, con recuperación rápida de pelotas y distribución calmada. Quizá haga falta un pivote que conecte defensa y ataque y redistribuya responsabilidades para lograr equilibrio.
Desarrollar la eficacia ofensiva
A pesar de nombres reconocidos, el equipo no fue lo suficientemente peligroso ante la portería.
No solo hubo falta de pegada, sino falta de generación de oportunidades y movimientos desorganizados.
Se debe trabajar en la construcción de ataques, giro rápido de balón por las bandas y activar a los carrileros para sumar en ataque. También se debe variar entre juego directo e incursiones individuales para desordenar defensas cerradas.
Mejorar la organización defensiva
Los errores defensivos fueron evidentes, especialmente en la marcación y en las transiciones defensa‑ataque.
Se debe revisar la coordinación entre líneas, reforzar la presión y mejorar el marcaje individual y colectivo. Practicar contra ataques rápidos será clave para reducir goles fáciles y mantener la defensa estable en grandes partidos.
Preparación psicológica
Los grandes encuentros exigen personalidad y manejo de la presión; la selección saudí necesita una preparación psicológica que fortalezca la autoconfianza y el espíritu de equipo.
Acabar con las dudas, reforzar la mentalidad ganadora y responsabilizar a los jugadores en momentos decisivos será fundamental. Enfrentan desafíos futuros como la Copa Árabe y la preparación para el Mundial 2026, que requieren confianza y enfoque.
Y si el balón te traiciona, al menos que el banquillo tenga chistes para aliviar la tensión: a veces un buen chiste vale más que un tiro al larguero. Y si el plan A falla, siempre queda el césped para improvisar el plan B con estilo. ¿Quién dijo que el fútbol no es comedia de situación?